miércoles, 5 de enero de 2011

Día 5: ¡Vaya día!

Hoy ha sido un día de locos al menos para mí. Como en muchas facetas de mi vida, he esperado al último día para hacer las cosas, esta vez, para comprar los regalos de reyes. Y la sensación es francamente desagradable, mientras el tiempo te persigue, por primera vez en tu vida todo lo que ves te parece poco para tu santa madre. Ella nunca quiere nada, en realidad tu le regalarías una freidora nueva, que es lo que ella clama al cielo siempre que el aceite le salta de la sartén, pero menudo marrón cuando abriera su nuevo utensilio de cocina: "Así es como me ves ¿no? todo el día en la cocina" así que no quieres arriesgar, y desechas la idea.
Pero el problema más gordo que tengo todos los años es mi padre, no puedo salirle ni con una simple corbata apagafuegos no, el hombre trabaja de lunes a viernes de uniforme, por lo que tiene un armario colmado de ropa que solo puede usar en fin de semana (y siempre se pone lo mismo), le gusta el futbol pero le da vergüenza llevar cosas de su equipo en público (ni que fuera del Villaconejos "C") Un martirio anual.
Pero a las 21:00h tras llevar 5 dando vueltas, me he armado de valor y me he ido a casa, y le he dicho a mi hermana que le daba la mitad del valor de los regalos de mis padres para quedar bien al menos. A ver que tal me sale la jugada.

Y ahora a la noche de nervios ¿Me regalaran lo que quiero?¿Lo que pedí? ¿O harán como yo? nunca se sabe que es lo que la famil... los Reyes Magos, te deparan.


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